Soluciones para la eyaculación precoz

Todos los hombres dicen que a ellos no les ocurre. Sin embargo, la eyaculación precoz afecta hasta al 30 % de los hombres adultos. Muchos se avergüenzan y lo ocultan porque, como muchos otros trastornos relacionados con la sexualidad, se relaciona (equivocadamente) con «ser menos hombres». Sin embargo, con el tratamiento adecuado, la eyaculación precoz puede dejar de ser un problema.

¿Realmente tengo eyaculación precoz?

La Sociedad Americana de Psiquiatría define la eyaculación precoz como «un patrón persistente o recurrente de eyaculación durante el coito en el transcurso del primer minuto aproximadamente tras la penetración vaginal y antes de que el sujeto lo desee». También puede ocurrir en hombres que practican actividades sexuales no vaginales, pero en estos casos no se ha definido el tiempo para definir la eyaculación como precoz.

Es normal que, de vez en cuando, los hombres tengan algún episodio de eyaculación precoz. Es una variación normal del rendimiento sexual. Para considerarse eyaculación precoz, tiene que ocurrir al menos el 75 % de las ocasiones durante un mínimo de 6 meses.

¿Por qué tengo eyaculación precoz?

Las causas pueden ser las siguientes:

Psicológicas. «Toda eyaculación precoz es de origen psicológico mientras no se demuestre lo contrario», dicen los expertos.

Hay muchos factores psicológicos que pueden originar eyaculación precoz: ansiedad, prácticas mal aprendidas, experiencias sexuales tempranas inadecuadas, eyaculación precoz en coitos previos que hacen que se tenga miedo de que ocurra otra vez, depresión, problemas con la pareja, disfunción eréctil, etc.

Medicamentos y drogas. Hay fármacos ―como algunos antidepresivos o la testosterona― que aceleran la eyaculación. Lo mismo ocurre con drogas como la cocaína y las anfetaminas.

Enfermedades. Hipertiroidismo, prostatitis, esclerosis múltiple, ictus… son algunas enfermedades que pueden producir eyaculación precoz.

¿Cómo se trata la eyaculación precoz?

El tratamiento psicológico con terapia sexual y técnicas conductuales es eficaz, y más aún cuando se combina con tratamiento farmacológico.

  • Tratamiento psicológico

Primero se empieza solo con el hombre y, posteriormente, también con la pareja (si la hay). En cualquier caso, es importante tener siempre en mente que el tratamiento se centra en la relación, sea quien sea quien reciba la técnica.

El objetivo es que el hombre mejore el control de la eyaculación y que aumente la satisfacción tanto de este como de su pareja.

Algunas técnicas individuales son las siguientes:

Técnicas de control de la ansiedad. «¿Me volverá a pasar?» Esta pregunta planea sobre la pareja tanto antes («Mejor no lo hacemos») como durante la relación sexual. Por tanto, entender el problema es el primer paso para rebajar esa ansiedad. También pueden aprenderse técnicas de relajación.

Técnicas cognitivas. Consiste en cambiar las ideas irracionales sobre el sexo que generan ansiedad por otras más realistas, como que la eyaculación se puede controlar aprendiendo a mantener la excitación por debajo del nivel de intensidad a partir del cual se produce la eyaculación.eyaculación precoz

Técnicas de autosensibilización corporal. Hay que conocerse para aprender a controlarse. El hombre debe concentrarse en lo que siente cuando él mismo se toca y masturba a solas, para poder identificar los puntos que más le estimulan o las señales que indican que está llegando a la eyaculación. De esa forma, durante la relación sexual con su pareja podrán parar y relajarse antes de que sea demasiado tarde.

Técnica del apretón o compresión del glande. Cuando el hombre nota que se acerca la eyaculación (para lo cual deberá ser capaz de identificar ese momento, gracias a las técnicas de autosensibilización corporal), se aprieta la base del glande, de delante atrás, durante 10 o 15 segundos y luego suelta de golpe. Cuando la sensación vuelve, vuelve a apretar, hasta 3 veces, y la cuarta se eyacula. Esta técnica individual también puede hacerse en pareja.

Técnica de la parada. Sirve, al igual que las anteriores, para aprender a reconocer y controlar las sensaciones cerca de la eyaculación. Se realiza durante la masturbación, 3-4 veces a la semana. Cuando el hombre nota una sensación que le recuerda a la eyaculación, debe parar y luego, cuando ceda, seguir. A la cuarta vez, se deja llevar, siempre centrándose en las sensaciones. También puede realizarse en pareja.

Ejercicios de Kegel. Consisten en contraer el ano durante unos segundos y luego relajarlo, 3 o 4 veces durante la masturbación. Así, se fortalecen los músculos del periné y se consigue, realizando esta maniobra, retrasar la eyaculación.

Las estrategias en pareja persiguen mejorar la relación sexual con la pareja. Algunas son las siguientes:

Prohibir el coito. Esto ayuda a reducir la ansiedad. Se permiten los juegos sexuales que se deseen, pero no la penetración.

Técnicas de focalización sensorial. La idea es volver a vivir la sexualidad en pareja como algo positivo, no como una fuente de ansiedad. Consiste en promover el juego erótico, concentrándose en las sensaciones placenteras de las caricias y la estimulación mutuas.

Técnica de aclimatación al coito. A medida que el hombre va sintiendo que tiene mayor control y menos ansiedad, poco a poco se va permitiendo la penetración. Al principio, se permite durante 2-3 minutos sin que ninguno de los dos se mueva. Luego, se retira unos minutos y se vuelve a introducir.

Técnica de penetración con la pareja encima. La penetración se produce con la pareja en posición superior y movimientos mínimos, hasta que el hombre percibe que está cerca de la eyaculación. Entonces realiza la maniobra de parada (pero apretando la base del pene, cerca de los testículos, para que no sea necesario sacar el pene de la vagina).

  • Tratamiento farmacológico

El único fármaco autorizado expresamente para tratar la eyaculación precoz es la dapoxetina. En la práctica, se usan también otros, como algunos antidepresivos. Debe ser el médico quien determine cuál es el más adecuado. Lo más efectivo es su uso combinado con terapia sexual.

Si crees que tienes eyaculación precoz o cualquier otro tipo de problema sexual, te ponemos en contacto con los mejores profesionales online (terapeutas sexuales, etc.).  Una videoconsulta puede ser el primer paso para llegar a la solución.

Referencias bibliográficas

  • García-Giralda Ruiz L, Casas Aranda I. En: Martín Zurro A, Cano Pérez JF, Gené Badia G. Disfunciones sexuales. Atención Primaria. Problemas de salud en la consulta de Medicina de Familia. 8.ª ed. Barcelona: Elsevier; 2019; p. 1136-1158.
  • Naya Cendón Ch, Couceiro Rodríguez C. Eyaculación precoz. Fisterra. 2018.
  • San Martín Blanco C. Intervención sexológica en eyaculación precoz. Semergen. 2014;40(Supl 3):22-27.

 

Elena Aparicio
Elena Aparicio