Repelentes de mosquitos para niños: ¡un verano sin picaduras!

Repelentes de mosquitos para niños: ¡un verano sin picaduras!

Verano, aire libre y… mosquitos. Zumban a nuestro alrededor volviéndonos locos y, a no ser que tomemos precauciones, acaban picándonos. Si a ti ―con tu piel curtida de adulto― las picaduras te molestan, imagina lo que sentirán tus hijos, con la piel mucho más delicada. Pero ¿cómo protegerlos? ¿Qué productos puedes usar en bebés y niños? ¿Cuáles son efectivos y cuáles no? Estás en el post perfecto para encontrar respuestas.

Protección mediante barreras físicas y… sentido común

Las medidas físicas son adecuadas en todas las edades, y son las ÚNICAS RECOMENDADAS PARA MENORES DE 2 AÑOS. Algunos consejos son los siguientes:

  • Pon a los niños ropa de manga larga y colores claros (a los mosquitos les gustan los colores vivos como los de las flores).
  • Evita los perfumes.
  • Usa mosquiteras.
  • Vacía jarrones y cualquier otro recipiente con agua estancada, donde proliferan las larvas de mosquitos.

Repelentes que funcionan

Los repelentes son sustancias químicas que se aplican sobre la piel e impiden que los insectos te piquen. Son efectivos contra diferentes insectos, como los mosquitos. No protegen contra avispas ni arañas, que no pican para comer sino para defenderse… ¡y todavía no se han inventado los repelentes antiagresividad!

Los repelentes más efectivos son los siguientes:

  • DEET (N,N-dietil-meta-toluamida). Es el más efectivo. Es el que protege contra más insectos (por ejemplo, mosquitos, moscas, pulgas y garrapatas) y el que más tiempo dura, aunque esto depende de la concentración. Una concentración del 10 % dura unas 2 horas y una concentración del 24 %, unas 5 horas. La efectividad también aumenta con la concentración, pero solo hasta la del 30 %. Por encima de esta, apenas es más efectivo.

Puede usarse en niños mayores de 2 meses, siempre siguiendo las indicaciones de uso. Lo ideal es usar concentraciones entre el 10 y el 30 %. También puede usarse en embarazadas.

Los casos de toxicidad que se conocen son por ingestión o por usarlo en concentraciones muy altas y reaplicaciones demasiado frecuentes. Si se usa bien, no da problemas. Eso sí, deja la piel un poco grasienta y pegajosa y puede estropear el plástico y algunos tejidos.

  • Picaridina o icaridina. Las concentraciones altas (20 %) son igual de eficaces que el DEET, pero el efecto dura menos. Hay que renovarlo cada 3 o 4 horas. No huele a nada ni deja la piel pegajosa. No se debe usar en menores de 2 meses.
  • IR3535. Es una alternativa para los niños mayores de 1 año, en los cuales se debe empezar por concentraciones menores del 20 %. La duración varía en función de la concentración, pero dura menos que el DEET. Puede proteger hasta 6 horas contra el mosquito común y 3 horas contra el mosquito tigre, en concentraciones superiores al 20 %.
  • Citrodiol (PMD). Los estudios son controvertidos, pero parece que es la mitad de eficaz que el DEET, por lo que se necesita el doble de concentración para conseguir el mismo efecto. Dura entre 1 y 6 horas. Se puede usar en niños mayores de 3 años.

Insecticidas

La permetrina no es un repelente, sino un insecticida que se pone en la ropa (no en la piel) y mata al mosquito. Junto con algún repelente, es adecuado para viajes a zonas tropicales. No se deben usar en menores de 2 meses.

Los antimosquitos eléctricos y las espirales que se queman suelen llevar piretroides. Las espirales y los insecticidas en espray es mejor no usarlos con niños cerca. Sin embargo, los difusores eléctricos (los típicos aparatitos que llevan líquido o pastillas y que se enchufan) liberan el piretroide muy poco a poco y pueden usarse en la habitación de los niños (lejos de su alcance, para evitar el riesgo de ingestión).

Repelentes que funcionan regular o no funcionan en absoluto

Otro tipo de repelentes son menos efectivos o, directamente, no tienen ninguna eficacia:

  • Citronela. Es un aceite natural que protege contra la picadura de los mosquitos. Sí es efectivo (aunque menos que los ya explicados), pero hay que repetir la aplicación cada hora y puede irritar la piel.
  • Otros aceites esenciales. Sándalo, geranio, soja… Son menos efectivos y se han estudiado menos. Además, duran muy poco tiempo.
  • Pulseras. No funcionan, con independencia del repelente con el que estén rociadas.
  • Dispositivos electrónicos. Emiten un sonido a una frecuencia que nuestro oído no percibe y que se supone que repele a los mosquitos. No sirven para nada (si acaso, para adornar el carrito del bebé…).

Entonces, ¿qué repelente uso?

En niños menores de 2 meses, ninguno; usa medidas físicas. A partir de esa edad, se puede usar DEET en formulaciones infantiles (que tienen concentraciones bajas) aplicado una vez al día. Es el más efectivo y el más cómodo, y es seguro si se usa correctamente.

Otras opciones a partir de los 2 meses son la picaridina y la citronela, pero esta última requiere reaplicarla con mucha frecuencia. El IR3535 se puede usar a partir de 1 año y el citrodiol, de 3 años.

¿Cómo se pone el repelente?

Aplicar el repelente de forma adecuada es fundamental tanto para asegurar su efectividad como su seguridad. Sigue las normas del fabricante. En general:

  • Usa la cantidad mínima para cubrir la piel, pero sin saturarla, y solo en las zonas expuestas (no debajo de la ropa).
  • Puedes ponerlo en la cara, aplicándolo directamente con las manos y teniendo cuidado con los ojos.
  • Nunca apliques el repelente en la palma de las manos de los niños (porque, seguro, llegará a los ojos y la boca). Tú debes lavártelas después de aplicarlo.
  • No lo apliques sobre las heridas o eccema.
  • No hace falta reaplicar el repelente con frecuencia, sino como indica el fabricante. Por ejemplo, el DEET es suficiente aplicarlo una vez al día.
  • El protector solar debe aplicarse antes del repelente. Después, puede volver a ponerse las veces que sea preciso. No se recomiendan los repelentes que llevan protección solar, porque el protector se aplica con mucha más frecuencia que el repelente.

Y ahora, ¡feliz verano sin picaduras!

Referencias bibliográficas

  • Asociación Española de Pediatría. Repelentes de insectos. 8 julio 2015 [consultado 15 junio 2019]. En: EnFamiliaAEP [blog].
  • Breisch NL. Prevention of arthropod and insect bites: Repellents and other measures. UpToDate. 2019.